
Nacimiento de la idea
Ideas base que guiaron el programa
- El ejercicio de la paternidad es el resultado de experiencias anteriores al matrimonio y a la misma paternidad, y particularmente de la infancia y juventud. Por tanto, educar hoy a los padres es estar educando a futuros padres.
- Como consecuencia de lo anterior, la educación de los padres deberá comenzar en la infancia. Por tanto, el papel del maestro como educador de futuros padres es de notable y decisiva importancia.
- Toda educación de los padres, dado que la tarea de ser padres es un asunto de personalidad, ha de propender, no sólo a dar información sobre el desarrollo físico y psicológico del niño y las posibilidades educativas, sino fundamentalmente ha de pretender que los padres maduren como personas adultas; madurez que en ocasiones podrá exigir cambios profundos de personalidad.
- La educación de los padres puede encuadrarse dentro de las nuevas corrientes de “educación permanente”: una educación de adultos que desembocará por sí misma en unos padres auténticos.
- Esta educación de adultos puede ser aprendida mediante métodos adecuados y variados encaminados a dar información y a la transformación profunda de las actitudes.
- Es necesaria una política educativa, conectada en esfuerzos sistemáticos, concerniente al ejercicio de la paternidad.